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Meditación como terapia


 

 T Hoy en día podemos escuchar muchas versiones de las meditaciones, si la meditación hace maravillas, me elevará a la luna o algo por el estilo; la idea que tenemos de una meditación realmente es muy vaga, lo primero que viene a la mente es sentarme con las piernas cruzadas y pensar nada durante horas, dejar mi mente en blanco… ¡ABURRIDO!

Pero realmente la meditación tiene diferentes formas, no es únicamente sentarte y “meditar”, claro esta es una de las maneras mas comunes que hay, que a fin de cuentas a lo que evoca la meditación es a generar esa conciencia del presente, del momento en el que te encuentras y sentir absolutamente cada parte de tu cuerpo, con esto podemos referirnos que la mente jamás podrá estar en blanco, es imposible tener la mente en blanco, así que si llegas a intentar tu meditación por primera vez y tu mente no está “en blanco”, no te preocupes es que vas por buen camino, aún no haz muerto!. 

Alguna vez un maestro de meditación me comentó lo siguiente:” tu mente es como un perro al cual le tiras una palo de madera e inmediatamente irá a recogerlo y traerlo, cuantas veces lo hagas el perro regresará a traer el palo de madera, pero habrá un punto en donde el perro se canse y aunque le vuelvas a aventar el palo de madera ya no irá por el, así tu mente, por mas que intentes estar tranquilo con tu mente, tus pensamientos ahí estarán y tu mente en cierto punto regresará al momento presente y así sucesivamente hasta que tu mente esté entrenada para poder quedarse consciente en el momento presente, todo es cuestión de entrenar a tu mente y seguir con una práctica constante.”

Así que si decides comenzar alguna práctica de meditación en específico ten en cuenta que es un proceso por el cual tienes que pasar lentamente, así que no desesperes, todo sucederá poco a poco.